Baje las escaleras con lentitud, estaba un poco shockeado por el panorama con el que me encontre al llegar al suelo, mi papa estaba vestido con su antiguo traje de coronel y estaba hablando con alguien de su misma calaña que se aparentaba ser alguien de un rango superior a el. Me miro y yo ya estaba por escapar denuevo a mi pieza, huyendo del sueño de escapar de una vez por todas de esa infernal casa.
- Noah, ponte ropa formal, hoy iremos a festejar a un restaurant elegante.
- Papa, ¿Nos puedes presentar?
- Aaa, disculpa, el es el Comandante Frederick, acaba de llegar de su mision en los oceanos del norte, personalmente lo invite a cenar hoy con nosotros, para poder hablar de tu futuro.
- ¿Mi futuro? ¿Mi futuro?, papa creo … - Me interrumpio -
- Si hijo, lo de comenzar tu carrera militar, ya lo habiamos hablado ¿me parece?; el tiene conocidos en la base y podras ser un gran comandante y superar a tu padre – solto algunas carcajadas sin sentido – Espero no me desepciones.
- Papá, yo … - me interrumpio –
- Que no se diga mas, sube y ponte tu mejor traje, ese de color azulino que te compre cuando viajamos por Inglaterra.
Sin poder ya reprocharle nada subi las escaleras, sin animo de más bromas por hoy, ¿para que lo encararia denuevo?, para el seria mas que un insulto poder decirle lo que queria para mi vida y aun aumentado con la presencia de ese vejete seria una golpiza la que se vendria. Finalmente termine de ponerme mi beston color azul marino, de muy mala gana. Nos subimos a el auto de mi señor coronel, manejo durante casi 15 minutos, evadiendo tristes autos que llegarían a su destino,él iva contando anecdotas graciosas de su vida en la base, como lo fueron ascendiendo y como logro ganar una de sus mejores batallas por conquistar la base sur, su amiguito solo respondia con carcajadas vacias o risas de poca importancia, que de buena manera ayudaban a sacarme el estado de pesimismo que me quemaba. Aún de aquella sutil forma, mi estado animico decaida a cada palabra de mi papa, mi libertad iva a ser conquistada como el lo hacia con sus bases enemigas, acaso era un enemigo para el, o quiza la influencia de mis amigos trashumantes moldeados por mi era uno de sus fantasmas de enemistad. Nos bajamos del auto.
- Noah baja no hagas esto mas difícil
- Papa yo no quiero esto, tu lo sabes, mi mama me hubiese dejado hacer lo que quisiera. – mi voz tiritaba -
- Pero tu mama no esta ahora, debes seguir lo que yo te ordene.
- Yo no soy uno de tus subordinados – grite –
- Calmate no soy uno de tus amigotes, baja ahora despues hablaremos de eso.
Baje finalmente, camine detrás de mi padre que caminaba como si nada hubiese pasado, yo queria que el estuviese muerto no mi madre, la decepcion se notaba en mis ojos y mi cuerpo no explicaba mas de lo que yo sentia, cabizbajo con la espalda medianamente encorvada. El Comandante ya estaba sentado en una mesa al lado de un mini bar donde se veian botellas de muchos colores, nos sentamos en unas sillas de color turquesa recubiertas de terciopelo. El comandante me miro y yo en sus ojos vi algo de extraño compañerismo, no habia hablado con el desde el encuentro en mi casa y el tedioso viaje en auto, pero entendia lo que querian decir sus ojos, quiza el habia pasado por lo mismo que yo dudé. Fueron milesimas de segundo que nos miramos pero parecieron minutos, posteriormente pidieron un aperitivo y una entrada lujosa ambos. Queria salir de ese lugar plagado de una nube de inmisericordia e incomprensión.
- Puedo ir al baño.
- Claro que puedes, regresa pronto la comida se enfriara y tenemos que hablar de cosas muy importantes
- Esta bien, regresare ‘señor’. –con un tono casi ironico-
Camine al baño, me encerre en uno de sus cubiculos y deje que mis lagrimas rodaran por mi cara, no queria seguir siendo fuerte, nada como uno quiere, nada como uno lo cree, la vida lastima y eso duele pensé. Me tuve que tragar muchas de esas lagrimas, alguien entro al baño, era Frederick. Me pidio que saliera, parecia algo menos duro que mi padre, algo muy semejante a mi madre una mirada calida unido con ese sentimiento de proteccion. Me pregunto porque estaba tan cabizbajo, yo no podia conjugar las palabras, unirlas, cohesionarlas. Finalmente le dije …
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