Baje de mi habitación y mi madre estaba desesperada como si tuviese que hacer algo sumamente importante, quizás algo que era mucho mas interesante que lo mío, supuse que me ignoraría, pero no perdía nada con intentarlo.
- Mama, necesito hablar sobre un tema contigo, es importante …
- No puedo Luke, tu hermano debe irse rapido al aeropuerto, esta retrasado …
- Pero mama lo mío es …
- ¿Pero hijo lo tuyo puede esperar?
- Bueno… – Pensé en decirle no, pero seria otra mentira – Sí mamá hace lo que tengas que hacer, hablamos en la cena.
- Gracias cariño – Me beso la frente -, adiós, no hagas nada malo.
Se me había olvidado completamente que mi hermano mayor se iba hoy a un viaje de estudios, bueno lo mío tendría que esperar, por el momento no sería el centro de interes. El nudo que me produjo no poder decirle aquello tan importante a esa persona que me había dado la vida me puso completamente triste, quería desahogarme rapido, de la manera que fuese, ese día era el indicado y el propuesto por mí, si no lo hacia hoy, no iba a ser nunca. Decidí ir donde Kevin para poder contarle que era homosexual y poder ‘salir del closet’ de una vez por todas. Camine lentamente hacia su casa pensando en como le diría aquello, me gusta él, era aún mas complicado mirarlo a la cara y poder contarle las cosas, poder decirle que me gustan los hombres ya era un impacto que el debía superar pero después decirle que era el por quien muchas veces deje caer una lagrima o era el quien era el centro de mis miradas y mi corazon, eso si que seria algo casi imposible de superar. Llegué a su casa después de quince minutos, me abrio la puerta de su casa, subimos a su habitación, cuando entre en esta todo me pareció imposible de percibir, imposible de decir, imposible de hacer, lo mire, el me miraba con esos ojos pardos perceptibos, que se fijan en mi y me desconciertan con tal rapidez, esos ojos que siempre buscan esa pizca de duda en mi, esa mugre de presentimiento que desprendían mis verdes y sinceros ojos, esa basurilla de inseguridad. Finalmente, caí rendido en una mezcla de sentimientos de desesperanza y soledad combinada con una mezcla de rabia e ira, me puse a llorar, el se acerco a mi y me abrazo, su abrazo calido y extendido me calmo, hizo que esos desgarradores sentimientos se fueran de una vez. Lo mire aun con los ojos empapados de lagrimas, el me levanto del suelo al cual había caído victima de la inseguridad. Le di la espalda y de una vez por todas le dije.
- Soy gay, me gustan los hombres, por eso nunca pude tener una pareja, por eso no quería que me buscaras una, no me gustan las mujeres, no se si te acostumbraras a tenerme con esa condición, espero me aceptes, eres realmente lo único que tengo.- Con una mirada sollozante-
No respondió como quería, volví a llorar, el ya no me abrazo. Sentir el rechazo de ese momento por ser diferente, me hizo sentir tan ignorado, tan excluido de la sociedad. Salí corriendo de su casa, cerré su puerta con mucha violencia, la experiencia que me dejo ese encuentro era tan miserable con lo que sucedería con mis padres de tan solo imaginármelo, ni siquiera ese crudo encuentro hizo que se desquebrajara la decisión que hacia tomado. Quizás como se lo dije o como se lo di a entender para el era ya un impacto que debía solucionar con el tiempo, pero no respondió tan mal como creía, ni yo tampoco me sentía de lo peor, considerándome una persona sumamente confundida. Continué caminando rápidamente hacia mi casa, ya se hacia la hora de la cena, era momento de secar las lagrimas y levantar la frente, ya todos deberían estar sentados a la mesa, era el momento adecuado…
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